PRINCIPIOS MASCULINO Y FEMENINO Tercera Parte

TERCERA PARTE

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LA SOCIEDAD

La expresión masculina en nuestro orden social actual cambia durante la transición hacia una nueva manifestación, pero el papel de los hombres no cambia en su naturaleza. Se adapta meramente para asegurar la correcta función de las perspectivas implementadas por la mujer, inyectando estabilidad por medio del manejo y administración de formas. Del mismo modo que la mujer pasó por una transición hace tanto tiempo, pasando de liderar naciones y guerras a guardar exclusivamente la integridad y el futuro de la raza, cuidando la sensibilidad en el mundo.

De este modo, las habilidades de las mujeres pasaron a la clandestinidad. Se convirtieron en consejeras y los hombres más inteligentes las han reconocido siempre como esenciales a la estrategia y toma de decisiones.   Las mujeres aprendieron a ejercer influencia por medio de la sugerencia y la indirecta, dando a los hombres el espacio que necesitaban para impulsar la nueva vertiente evolutiva. Las mujeres siempre representaron el alimento y siempre será así. Los hombre siempre representaron la fuerza externa y la estabilidad y siempre será así.

En el momento actual, las mujeres aún no pueden distinguir lo que es auténtico dentro en ellas, lo que emerge de su profundidad como lo inconmensurable e invisible, y esto no puede “hacerse” por que aun no tienen una forma para ello. Las creencias actuales disminuyen la capacidad y las aspiraciones de las mujeres, especialmente el modo particular como su emoción y pensamiento funciona como Inteligencia a través de ellas. No hay nada que comprender. La razón y la lógica tienen poco que ver con la actividad del Principio Femenino, del mismo modo que la realidad subjetiva y la emoción humana no tienen nada que ver con la facultad formal y constructora del Principio Masculino.

Las prioridades físicas sobrepasan la naturaleza sutil de las dinámicas femeninas. Los hombres observan para organizar y actuar, mientras que las mujeres perciben para comprender y relacionar. La excelencia de las mujeres se manifiesta en su percepción más allá de causa y efecto. La naturaleza del Principio Femenino incorporado en las mujeres se define por una afinación subjetiva que vincula el núcleo con sus posibilidades.

En vez de ser obvio, los efectos de la transición que estamos viviendo se sienten intensamente en el interior de ambos géneros. La modalidad agresiva, extrovertida de ataque-defensa competitiva ya no conduce al progreso. El control y la posesividad no determinan eficiencia. Gobernar uno solo ya no es la orden del día. Desde la educación a la política y la economía, una atracción interior nos aleja de lo particular hacia un espíritu humanitario colectivo de igualdad que abraza diferencias.

En la política, el concepto de “democracia” se está transformando en algo muy diferente. Originalmente significaba el gobierno de unos pocos que habían sido elegidos por la mayoría, pero ahora se encuentra en arenas movedizas. Una insuficiencia democrática que ya no abraza el espíritu del colectivo. Ahora los pueblos se hacen oír. En números crecientes en todas partes hombres y mujeres se rebelan contra estructuras jerárquicas de poder y control. El movimiento Ubuntu de Sudáfrica es un ejemplo de liderato con auténtica igualdad y sentido de lo justo. En España surge de manera creciente una tercera fuerza política. Se llama “Podemos”, un vástago saludable de los “Indignados”, movimiento que alcanzó atención mundial por ir contra todo sistema. El “establishment” español está bastante preocupado, y esto es solo el principio.

Las excusas que han promovido y mantenido la sociedad por un puño de ciertas convicciones y una minoría poderosa están fallando. Hay movimientos masivos que quieren más educación del tipo correcto para mujeres, niños, minorías, y personas que salen del patrón cultural predominante. La expresión artística se aleja de lo grotesco para reflejar gracia notable y visión cósmica, tal como la obra de la pintora japonesa, Yayoi Kusama. La cultura en general responde a un mayor refinamiento en el medio de un disgusto creciente con la cacofonía intensificadora de la ambición individualista.  La profundidad re-estructuradora del Principio Femenino remodelará todo: la política, la educación, la economía, el arte, y la cultura.

Los males subyacentes que han garantizado el control forzoso sobre las masas son evidentes. Entre estos, el dinero y el mal uso de los recursos naturales aún está siendo defendido vigorosamente por los creyentes del régimen masculino que aún se resisten, viciados en una ganancia personal. Puede que sean los últimos en adaptarse a las necesidades de un mundo en evolución. Demasiadas personas siguen apegadas a la estructura económica actual, convencidas que es necesaria para la supervivencia social.   La avaricia como emanación de la inversión personal, una vez considerada el espíritu inspirador de la innovación, ha hundido sus tentáculos más profundos dentro de la psiquis humana, hasta el punto que aún los más evolucionados mantienen perspectivas conservadoras en este asunto. El miedo a lo desconocido es el veneno constante e incipiente que sostiene la visión mundana del viejo ciclo.

Más allá de todo ello, la fuerza mayor de la naturaleza y la influencia de fuerzas solares y cósmicas libera al planeta del peso y densidad por medio de cataclismos naturales, accidentes, filtraciones y escándalos políticos y desbarajustes en el mercado financiero. Es una cuestión de tiempo. No importa si la resistencia es feroz, una presión tremenda se ejerce sobre la humanidad a través de fuerzas internas que resuenan con la gran Verdad. Esto nos conducirá al inevitable florecer de otro tipo de civilización.

Como Madre, o Principio Femenino, la naturaleza de la mujer es gestar toda forma de vida. En virtud de esto, la mujer siempre ha sido la guardiana del mundo interior. Como Padre, o Principio Masculino, la naturaleza del hombre es de construir formas para la vida, asegurando utilidad, propósito y continuación. Por virtud de la proyección dinámica ejercida por el hombre, siempre ha sido el guardián del mundo externo. Cada género, como cada Principio, continuará a ejercer sus facultades sobre la creación de manera dominante y solidaria por ciclos y edades del tiempo que se desvela.

(continuará)

Boson de Higgs

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