La distinción de género

El pináculo de la vida

LA MUJER INTERIOR Y EL HOMBRE INTERIOR

Las mujeres y los hombres desean trabajar juntos, lado a lado en verdadero compañerismo.  El problema es que cuando nos juntamos lo hacemos en carencia en vez de en plenitud.  Creemos que el otro nos debe completar o equilibrar.  Parece que nos atraemos por necesidad o por la proyección que tenemos de nosotros mismos, en vez de por una diferencia que representa un desafío y que nos obliga a asumir la responsabilidad por nosotros mismos.  Queremos ser amados por lo que hacemos y amamos a los otros por su apariencia o por su presentación, en vez de por lo que es.  En el campo profesional, juzgamos y competimos según metas y estándares predeterminados, en lugar de distinguir facultades y atributos únicos y perspectivas inéditas.  Esto no define un terreno de compañerismo.

Necesitamos redefinir la asociación, la pareja y la igualdad como la co-existencia de diferencias y la originalidad individual.  En vez de preservar la creencia común de que los géneros se complementan, que somos mitades de una unidad y que tenemos que “ayudarnos”, deberíamos […]

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