Amor

AMOR

El amor no es algo que yo decida: ocurre.  Adquiere vida propia.  No siempre  se basa en atracción, ni en en algo obvio.  No es cuestión de que sea razonable.  Simplemente ES.  Lo descubrimos de forma misteriosa.  Podemos tratar de disfrazarlo, simularlo, olvidarlo, o condenarlo.  El cuerpo físico poco tiene que ver con ello.  El amor, una vez se nos revela, escapa al orden racional:  surge del infinito interior y persiste en la eternidad más allá en una esfera mayor que nosotros mismos.

El pasaje hacia el amor ofrece un espejo.  Revela lo que Eres y también lo que apareces ser.  Te eleva hacia lo alto o te hunde en lo más profundo con la inspiración o los resultados devastadores de la expectativa.  Viene colmado de lecciones que nunca son fáciles, roseado de regalos demasiadas veces pasados por alto.  Vemos en el otro lo que no vemos en nosotros, y nos vemos a nosotros mismos a través del otro.

Las madres, hermanas, amigas, compañeras de trabajo… todas nos recuerdan de los peligros y las comodidades de ser mujeres entre mujeres.

Los padres, hermanos, amantes, amigos, cualquier compañero de trabajo… todos contribuyen al desafío de ser y tornarnos mas de lo que ya somos.

El rito de pasaje requiere disponibilidad para adentrarse en las diferencias que nos confrontan o nos desafían, más allá de la superficie brillante que enmascara sus profundidades inconmensurables.

Entonces el amor se eleva para recordarnos Lo que siempre hemos sido.

2 thoughts on “Amor

  1. Pilar Díaz Forero

    Hermosísimo, cada palabra conmueve las fibras de mi Ser. Creo que tu expresas de forma precisa lo que todas sentimos, cuando leo tus textos, que lo hago una y otra vez, siento la vibración y me siento unida al infinito, a ese amor universal y me siento feliz.
    ¡¡ Gracias!!

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