EL ETERNO INFINITO

EL ETERNO INFINITO: manejo del tiempo20-Aeon

(Para más detalles y mejor comprensión sobre las “Dimensiones de Conciencia”, refiérase la serie en tres partes en este blog y al video del mismo nombre.)

Aquí y ahora nos sugiere la experiencia de un eterno-infinito que abraza el mundo que conocemos pero también los múltiples niveles que no pueden ser medidos por tiempo o espacio.

La Conciencia está en todo. Vibra como vida inteligente en innumerables armonías y frecuencias. Saber envuelve vivir, abrazar, y fundirse con toda forma de vida, todo lo que hemos sido y podríamos ser. Alcanza el Ser. Es mucho más fácil de lo que pensamos, porque no está basado en el acúmulo de información, si no que en una inherente sensibilidad y calidad natural que poseemos para observar y discriminar.

Vivimos en múltiples dimensiones simultáneamente, aunque nuestra atención se limite a una o pocas. Bajo ciertas condiciones, una persona es capaz de vivir en el tiempo pero también fuera de él. Cuando esto ocurre, las frecuencias vibratorias de la mente y del cuerpo oscilan con mayor velocidad. Pensar se convierte en algo muy diferente del método deductivo habitual.

Cuando nuestra aspiración es suficientemente fuerte y la intención clara e impersonal, nuestra conciencia como Inteligencia se dispara espontáneamente al nivel más alto de percepción y nos lleva a un estado de Ser. Lo sentimos como una experiencia no-lineal, parecida a, pero justo antes del tipo de ensoñación que cataliza el éxtasis y la gracia. En vez de exaltación, este nivel es pura revelación.

Esto es lo que sucede. La estructuración multidimensional de toda vida se asemeja a una cebolla. En el modelo humano, todas las dimensiones funcionan eficiente y conjuntamente para servir nuestra necesidad central en la tercera dimensión, por la sencilla razón que habitamos todas ellas. De nuestro estado de conciencia común, por la calidad específica del deseo, un pedido puede elevarse a una dimensión superior espontáneamente. Como máximo, alcanzará la novena dimensión, donde nace la forma y la medida, para tener experiencia de sí mismo como concepto que simultáneamente es teoría, aún incomprensible para las facultades racionales. Nuestro cuerpo y emociones responden por resonancia.Slide29

Allí participa de respuestas vibratorias en cuanto desciende gradualmente a la octava dimensión, donde fuerzas intensas y dinámicas lo inyectan con códigos específicos y lo conducen a la próxima escala de frecuencias en dónde la descodificación lineal es posible. Finalmente, procesos asociativos convierten lo intraducible en una posibilidad real. Todo ocurre en un instante porque, recuerda, en las dimensiones de que hablamos el tiempo no existe y es más importante la búsqueda que la pregunta.

Para las personas comunes, que desconocen o no saben describir lo que sucede a nivel de la mente y las sensaciones asociadas a nivel emocional y físico, sienten una especie de desgarre o un velo que se levanta. De repente “sabemos” sin saber exactamente lo que sabemos. Puede durar segundos y también puede vivirse como si hubieran pasado horas. A veces la visión momentánea es suficiente, pero a la luz de las sensaciones físicas inminentes, muchas veces lo olvidamos y con ello cualquier revelación que fue transmitida, sencillamente desaparece. A veces persistimos, como cuando nos despertamos de un sueño en donde tenemos la sensación de comprender algo que aún no podemos definir. El momento que abrimos los ojos, aquello empieza a borrarse y necesitamos concentrarnos agudamente, para recoger los pedazos que se esparcieron en el momento que aterrizamos en la frecuencia habitual.

El sueño es el mejor momento para recibir respuestas, guía, sanación, o lo que sea que necesitemos, y sería útil aprender a programarnos para ello al dormir y para despertar. Es también el mejor momento para liberar amor sanador, apoyo y emitir mensajes para otros. Solo necesitamos desearlo lo suficiente y soltar el pensamiento al deslizarse con confianza en un sueño reparador, sin contenido mental.

La experiencia fuera del tiempo es inexplicable. Ocurre dentro del cuadro descrito anteriormente, aunque no siempre. Se abre un espacio dentro de un tipo de cápsula del tiempo que revela toda clase de componentes. Al regresar a nuestro estado de conciencia normal, si no podemos vincular las frecuencias a nuestra realidad inmediata, las impresiones permanecen selladas en un contenedor minúsculo: una fórmula, una idea, un símbolo que contiene miríada de detalles en su interior. Puede ser que un día recordemos.

Pero ¿dependemos de un descenso accidental de estos estados, o será que se pueden inducir voluntariamente? El pensamiento sólo no puede alcanzarlos; tampoco puede hacerlo la emoción. Cada inteligencia dimensional representa una gama de frecuencias particulares que envuelven la totalidad del complejo mente-cuerpo-emoción, más allá de las actividades diarias y las relaciones. Este es el trabajo de escuelas de ocultismo en todos los tiempos, ahora decodificada y enseñada como Alquimia Interior. Es tanto sublime como tangible.

Hoy, nos confrontamos con las dificultades de administrar y “crear” tiempo en nuestras vidas. El tiempo aparece estar acelerándose, atiborrado por los muchos impulsos y el “hacer” de tantas personas, la tecnología moderna, y el foco creciente en “multi-tasking”. Como civilización, al parecer hemos perdido contacto con los espacios entre realidades. Reconectarnos con este estado natural es una necesidad imperiosa si hemos de mantener nuestra cordura y expandir espiritualmente de modo que sea coherente con el desarrollo externo.

Inducir esas frecuencias que permiten revelación y también la creación del tiempo que requerimos, presupone que nos distanciemos de la gama común de frecuencias en las que funcionamos. Requiere atención y observación constante más allá de lo aparente. Normalmente nuestra atención ocupa casi todo lo que hacemos, pensamos, y sentimos en la vida diaria, tal como la supervivencia, las relaciones, las finanzas, y la auto-imagen compleja del ego que hemos compuesto.

Por ejemplo. Si yo quiero descubrir lo que necesito “hacer” para encontrar pareja, mi cuerpo-mente-emoción se encuentra tan atado en añoranzas personales que me mantiene anclada en la densidad de la tercera dimensión. No hay manera que yo pueda levantar vuelo y descubrir algo más allá de ese límite. No existe “lo superior”; sólo ansias, extendiéndose desde el pasado y corriendo hacía un futuro fantasioso. Si busco maneras de cómo hacer dinero porque estoy atascada en la convicción de creencias que me atan a una modalidad de supervivencia, y no puedo pagar el alquiler, ocurre lo mismo. No puedo elevarme hacia las alturas de la mente superior. Aunque llegue a abstraer la mente, mi cuerpo y mis emociones permanecen al nivel de la preocupación y tensión subliminal de la tercera dimensión. No podemos engañar el organismo corporal que forma parte y parcela del universo.

Antes de abordar cualquier trabajo que requiere percepción genuina, trascendencia, e incluye cualquier tipo de eficiencia que requerimos para vivir la verdad espiritual EN el mundo, el individuo deberá previamente confrontar la vida diaria y los asuntos de la personalidad. El intelecto nos puede llevar a creer que esas “trivialidades” no son importantes y que las podemos colocar de lado mientras nos enfocamos en otras. Tal segmentación implica el uso de la mente concreta. La inteligencia no puede acceder a estados no-lineales mientras mantengamos la misma agenda a nivel material.

Alcanzar coherencia implica abrazar el mundo superior una vez que hayamos hecho las paces con el inferior. Esto no quiere decir olvidarse de los problemas, colocarlos de lado, etiquetarlos como no teniendo importancia, o imponer lo que debe ser y convencernos que así es. La culpa es igualmente insana e inútil. No nos sanamos por medio de un proceso de suma, del mismo modo que no nos volvemos enteros anexando aspectos que nada tienen que ver con nosotros. Si hay un asunto pendiente, estabilidad física, flexibilidad emocional, o disciplina mental… seremos incapaces de elevarnos a aquellas dimensiones del Ser en dónde ya somos enteros. Todos los atributos que aprendemos a usar en el mundo material son un mero reconocimiento de los sentidos y facultades que ya poseemos a nivel supra consciente.

Esto nos trae al tercer nivel del tiempo. Mientras que la experiencia fuera del tiempo contiene tiempo condensado, el último nivel – el no-tiempo – no se relaciona al tiempo como lo conocemos. Este se vive como infinito en un espacio suspendido sin contenido. Esto también cumple una función. Impregna nuestra alma con una cierta calidad. Es como si nos llamaran a de regreso a Casa para recordarnos por medio del aspecto más excelso de nuestro Yo que somos amados y hacemos parte de un glorioso campo de Ser centellante. Al regresar gradualmente de esa gama veloz de frecuencias sutiles, traemos la experiencia dentro nuestro como puro sentimiento, sin poder explicarlo. Esto define el tremendo poder de atracción de la meditación. Es especialmente precioso porque este tipo de “tiempo” no requiere esfuerzo, todo lo contrario. En vez de que nuestra Inteligencia se eleve para acceder a ello, si somos sensibles nos encuentra en dónde estemos.

El tiempo existe solo en la tercera dimensión. Se relaciona al espacio, la medida y la forma; en otras palabras con todas nuestras preocupaciones del mundo físico. Si el tiempo se convierte en algo problemático, es porque nos hemos divorciado del cuadro mayor. Más allá, el tiempo-fuera-del-tiempo es la experiencia de receptividad que aporta entendimiento global. Las soluciones vienen espontáneamente cuando las condiciones dentro nuestro son apropiadas y estamos dispuestos a abrazar otras perspectivas, sin importarnos si son incómodas. Al fin de cuentas, tocar esos espacios nos permite funcionar mejor en la tercera dimensión. Sin embargo, el no-tiempo, es nuestro legado. Refleja el Ser o la Fuente. Es el nivel en donde somos enteros porque somos Uno con el Yo que ya es todo lo que desearíamos o podríamos Ser.vesica-piscis_51029

Mis estudiantes aprenden a modular sus cuerpos energéticos para alcanzar espacios dimensionales que les permiten conectarse con información útil y estados de Ser que reverberan en la tercera dimensión. En el verdadero sentido de la “alquimia”, ellos se sumergen en frecuencias vibratorias y las cortejan. Trabajan intensamente forjando sus personalidades, discerniendo y descubriéndose Uno con la autoridad de la Fuente dentro de ellos. Para alcanzar ese estado, después de muchas frustraciones y fracasos, descubren unas verdades importantes: los procedimientos normales no tienen valor, aquí la psicología es inútil, el juego de sustitución es una fantasía, y la ilusión de ser otra persona u otra cosa es locura.

Sin embargo, siempre hay una avenida de sanación y reposo abierta: la oración y la meditación. Empápate de la abundancia de luz interior que fluye constantemente desde la décima dimensión hacia ti como gracia infinita. Sensibilízate. Permítelo. Llega de todas partes y de muchas maneras. Y no necesitas hacer nada para ello.

One thought on “EL ETERNO INFINITO

  1. norma elisa

    excelente comentario sobre oraciony meditacion…la luz que fluye….penetra con solo intentar hacerlo……solo que no nos lo permitimos la mayoria de las veces…

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