CONOCETE XXII: EL SALTO

 

CONÓCETE XXII: EL SALTO

Continuación de Conócete XXI “Ponerse de Lado

 

Ya no es suficiente colocarse de lado y “verse”. Para ser entero se necesita retomar, integrar y responsabilizarse por las energías que el egoísmo de la personalidad usurpa con sus automatismos.

“El Salto” define acabar con la auto-indulgencia que alimenta el egoísmo.

 

ALQUIMIA INTERIOR nos enseña a distinguir entre el observador (un estado neutro) y el pensador (el pensamiento común que refleja nuestros intereses) en un proceso continuo de introspección. Se vuelve difícil lograrlo cuando el pensador se cree observador inteligente.

Los pensamientos se enlazan naturalmente unos con otros formando una cadena automática de estimulación progresiva que sazona nuestra vida. Creemos que nos definen y que los controlamos, pero son auto-indulgentes, perezosos, compulsivos, sensuales, obsesivos y absorbentes. Nos prometen independencia, auto-suficiencia, e importancia. Posesivos y celosos, construyen una identidad poderosa y ensimismada que no deja mucho lugar a la Conciencia libre y altruista del Ser. Nos controlan. Sigilosa y automáticamente inciden sobre nosotros. Su insistente repetición refuerza nuestra convicción.

La dinámica del pensamiento moviliza y cualifica los campos energéticos físicos, emocionales y mentales que emanan de nosotros, acorde a intereses y prioridades propias. Genera y perpetua la auto-identidad y su conveniencia, convirtiéndose en un arma tanto defensivo como agresivo. Confirmada por un aporte sensorial importante que crea “apegos” y fomenta agitación constante, para el ser humano normal, retirar la energía de esta dinámica sugiere privarse de una intensidad física que lo define. Detener el “momento” o impulso de la misma se asemeja a la fuerza requerida para parar un tsunami en plena expresión.

Estamos hablando del “elemental”, la construcción personal que nos hace creer que lo sabemos y podemos todo. A su parecer solo hay dos tipos de pensamientos: los malos y los buenos. Los “malos” reflejan situaciones y temas que nos incomodan: los “buenos” nos adaptan y protegen nuestro status quo, comentando, evaluando, y creando estrategias de continuidad. En principio nos convencemos de que para ser felices debemos superar las incomodidades con promesas o pensamientos positivos, creando así un subsuelo de opiniones y sensaciones incomodas y nocivas para la salud y las relaciones, robándonos la espontaneidad y autenticidad. Ambos tipos de pensamiento sirven el mismo propósito: automatizarnos.

La mayoría del contenido que pasa por nuestra mente tiene que ver con lo que hacemos, con rutinas, obligaciones, nuestro entorno, nuestros gustos y relaciones. Los pensamientos forman conclusiones, comparaciones, y estrategias basadas en el hábito, de modo a disminuir la indagación, curiosidad, sensibilidad, y garantizar comodidad y conveniencia. Aseguran la integridad del elemental desviando responsabilidad y culpa al otro o al entorno.

Pero, hay algo mas listo que el Elemental: la Conciencia. En Alquimia Interior se trata de identificar dónde colocamos la Conciencia y cómo manejamos los pensamientos que generamos. Estos pensamientos son por un lado responsables de la tensión e inestabilidad que nos provocan; y por otro, cuando están bajo la Conciencia, son también responsables de una percepción inteligente.

El propósito de esta concienciación es la transformación de nuestra energía en algo constructivo. Para ello hay que desarrollar el músculo de la observación-sensible; distinguir el tren de pensamiento que despierta una sensibilidad que es incomoda por requerir nuestra atención. Implica parar de dar combustible constantemente a nuestros problemas, miedos, opiniones, comentarios necios y condicionales que limitan la vida estrictamente a la supervivencia y a lo sensorial.

Los pensamientos mas difíciles de identificar son los comentarios y criticas espontáneas que van acumulándose hasta crear una actitud; una negatividad invisible del tipo que vaga indisciplinadamente, alimentando quejas, irritándose con minucias y pequeñas fallas, siempre comparando y fantaseando. Es el raciocinio que rumina después de discusiones y malentendidos, disfrazando celos y envidias.

Nuestra formula del “Salto” se dirige a la observación-sensible. Nos preguntamos constantemente “quién” (que voz o pensamiento) está opinando, comentando, hablando. Si es el pensador o la Conciencia como observador sensible.

En la Alquimia Interior nos acostumbramos a vigilar el pensamiento; a mirarnos, ponernos de lado, y sentirnos-sintiendo. “Vernos” transparentemente nos obliga a retirar la energía que sustenta el automatismo. Así ponemos paro a los gatillos habituales: las ofensas-deseos que aseguran la dosis regular de emociones y sensaciones. Sin embargo, por unos momentos casi intolerables no sabemos cómo controlar las tremendas fuerzas que liberamos. Entonces viene la segunda parte del trabajo: no solo sustentar la Conciencia si no también la sensibilidad del observador.

Proceso de liberación y rescate de la energía propia: (la llave yace en sustentar conscientemente la sensibilidad corporal y emocional)

  1. Acepta que los pensamientos – TODOS — son tuyos. Nadie te obliga a tenerlos.
  2. Identifica su propósito; cual es la inversión para tu persona y qué hay detrás de ellos.
  3. Distingue la voz del observador-sensible por detrás del pensador auto-indulgente.
  4. Alterna el enfoque del pensador con el del observador y pesa los efectos. Sustenta la Conciencia y todas las energías que ahora se despliegan.
  5. Siente-observa los movimientos energéticos que ésta mirada produce en tu cuerpo, mente y emociones. Este es el momento crítico en donde se suele caer en las garras del elemental por comodidad o cansancio, como un viciado en drogas.
  6. Sustenta el voltaje energético (emocional, mental y físico). Enfócate solo en la energía. Percíbela como flujo continuo, sin etiquetas. (Cada etiqueta alimenta el raciocinio del Elemental). Mantén tu atención en el Alineamiento Alquímico, en ese pasaje de la Conciencia que cursa por todos tus centros y tu cuerpo. Ésta es la parte mas difícil ya que todo en tu cuerpo se esfuerza por encontrar una razón para escapar, explicarse, culpar, y justificarse.
  7. Mantén tu atención en la energía neutra y potente que impones bajo la vigilia-Conciencia del observador.
  8. Afirma en Plena Conciencia:

(adueñándose de las energías)

Yo soy todo lo que creo en cualquier momento

Son mis creaciones y mi energía

Soy todo ello 

(des-identificándose del significado)

Yo NO soy estos pensamientos y estas sensaciones no me definen ni controlan (repítelo muchas veces)

Yo Soy la Conciencia que observa

Yo Soy el Poder que crea y controla

Ahora rescata la energía dentro de tus creaciones quitándoles el rótulo (significado) anterior.

  1. Una vez te sientas estable, repite varias veces la siguiente afirmación con neutralidad y poder:

YO SOY EL UNICO PODER RESPONSABLE

DE MI MUNDO 

Toma conciencia de la realidad que produces y reconoce que escoges los efectos de tu vida con cada pensamiento. Haz el Salto hacia una vida consciente.

  1. Sustenta ese foco de Conciencia mientras respiras hondamente y se termina de neutralizar TODA la carga del elemental.

Reconoce y acepta el Poder que es de la Conciencia. Es tuyo.

Requiere solo un instante dar EL SALTO, liberarte, retomar tu Poder, y encontrar tu autenticidad.

 

 

EXPERIENCIA DE UN ESTUDIANTE:  SESION DEMOSTRACION

Trasfondo: Había entrado en una batalla conmigo misma y con mis reacciones habituales cuando me siento criticada y juzgo que es injustamente. Por mas que analizara la situación, no lograba cambiar la marea de pensamientos, sensaciones y emociones de victimización que se revolvían en mi interior. Una intensísima combinación de ira e impotencia. Apenas podía controlar mi rostro.

Zulma: Alinéate.

Viví el alineamiento de manera muy física, lenta y deliberada. Sentí la figura de luz más como una conexión a la Tierra (raíces) y una estabilidad que como una fuente de vitalidad en ese momento. Necesitaba ese sustento y apoyo. Reconocí que mi estado era el producto de mis pensamientos pero no podía controlarlos. Le seguía dando mas leña al fuego.

Z: Respira hondo, qué sientes en este momento… Hay algún bloque físico… No, no lo disuelvas; permítetelo e intensifica la sensación. Susténtalo.

Al irme metiendo dentro de mi cuerpo, noté el cuerpo vacío y en una constricción. Había un cúmulo energético en el plexo de tonos anaranjados y rojizos. Caliente. Una ira terrible.

Se cruzaron imágenes de esa energía saliendo de mí y acabando con todo a mi alrededor, con toda fuente de posible dolor. También miedo de lo que podría llegar a hacer.

Z: Sé honesta contigo misma. No justifiques lo que estás pensando o sintiendo, ni lo trates de “arreglar”. Desnúdate ante lo qué está pasando.

La emoción mas fuerte es rabia por no poder salir de ese estado, pero tengo claro que es una justificativa habitual. Siento una impotencia enorme de no poder cumplir expectativas, de fracasar en la evaluación, de quedar expuesta…de mi propia impotencia.

Z: Sigue respirando hondo. Siente ese acúmulo de energía, y en vez de negarla hazla tuya. Siente como eso que has creado eres tú. Tu fuerza y tu energía.

Poco a poco, con ayuda de la respiración profunda, siento que a pesar de la resistencia del elemental, que oscila con rapidez, mi energía se vuelve más redonda hasta circular por todo mi cuerpo, sin perder su fuerza. Noto como un cosquilleo bajo la piel.

Z: Ahora aduéñate de tu estado actual, de las energías, de todas las emociones – de la rabia, del dolor de esa niña pequeña abandonada que hay por detrás… Siéntelo sin justificarlo. Sencillamente obsérvalo. Permítete expresarlo si necesitas. Si tienes que llorar, llora pero no atices los pensamientos. Deja que salgan las lagrimas y observa.

Siento, lloro… Mientras respiro e intento contener todo lo que se mueve en mí. Todo está en movimiento. Continuamente se cruzan pensamientos, escucho partes del proceso de mis compañeras, me pierdo, recupero la intención… todo rápido y en silencio.

Z: No te pierdas en lo que corresponde a las otras personas. Quédate con tu experiencia de ti misma. Ubícate dentro de las paredes del Tubo de Luz.

Lo hago y se establece un diálogo interno…

Elemental 1 -Por eso me vendo, no sustento el dolor del otro

Elemental 2 -Suelta el pensamiento, te vuelves a enganchar

Elemental 1 -Pero es que no puedo aislarme

Elemental 2 -Haz lo que se te está indicando

Elemental 1 -¿Habrá acabado ya? A ver si estoy haciendo el tonto

Elemental 2 -Todo son excusas, siempre buscas justificarte, sólo quieres quedar bien

Y al mismo tiempo una tercera voz observando en silencio todo el baile, con una serenidad ajena a ese movimiento frenético interno. Zulma me hace mirarla en los ojos y me sustento en su mirada.

Sigo respirando profundamente. En ocasiones incluso veo el movimiento del elemental, de un tono entre morado y granate por detrás de mis ojos.

En un momento intento “elevar” mi conciencia, hacer lo que creo que tengo que hacer, pero es como un cohete sin suficiente energía, no llega a ningún sitio. Noto que es otro esfuerzo del elemental por tomar control de la situación y arreglarla a su manera, evadiendo.

Z: No busques subir a ningún lado, no es necesario, sólo ábrete a que todo lo que has generado se acumule en ti.

Repite: YO SOY ESO una y otra vez.

“I AM THAT, THAT I AM” / YO SOY LO QUE YO SOY…

Lo afirmo internamente, más desesperada que confiada, queriendo recuperarme, como me he sentido en otras ocasiones.

Z: Todo eso eres tú, todo esto…es tuyo!

Río, lloro,…

Z: Esto también forma parte de eso… Sé un “tanque” feliz!

Sale una carcajada. Es precisamente otro de los miedos que me asedian, ser demasiado fuerte, que los otros me vean como un “tanque”!

Al aceptarlo, mi percepción entonces se eleva y amplía. Veo una fluctuación, casi como un vapor sobre mi cabeza, y me abro a ello, mientras sigo repitiendo “I AM THAT I AM”

Se siente una entereza, una serenidad potente… Me siento completa con mis energías…

Soy yo.

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