CONOCETE XXI – PONERSE DE LADO

CONÓCETE XXI

PONERSE DE LADOperception-jennifer-gelinas

Saber cuándo ponerse de lado requiere madurez social. Saber ponerse de lado para observarse requiere desarrollo de la Conciencia. No se trata de rechazar a alguien o algo. No se trata de distanciamiento, de ajuste de enfoque, o de imposición artificial de neutralidad. Implica dejar de lado todas las referencias conocidas para realmente “ver” y “conocer”.

Utilizamos el lenguaje verbal para pensar y evaluar qué y cómo nos sentimos. Comparamos y recordamos a través de imágenes que transmiten pensamientos calificados con sentimientos. Todo pasa por el proceso consciente de la mente concreta. Incluso la abstracción se basa en unidades conceptuales del pensamiento. La observación de todo tipo consiste en un proceso de codificación y decodificación de la mente lineal que utiliza el vocabulario, buscando perpetuamente la fijación y la definición.

Nuestra identidad se construye sobre impresiones y evaluaciones, así como nuestras relaciones, nuestros valores, nuestros ideales y nuestro código ético. Todo lo que hacemos pasa por este filtro para ser catalogado en una escala: de la luz a la oscuridad, del 0 al 100, de bueno a malo, hay innumerables “relativos”.

La personalidad es un valor relativo flotando en un mar de impresiones y creencias incrustadas. Sólo “vemos” lo que somos capaces de digerir dentro de este marco, siempre equilibrando una probabilidad. Ponernos de lado implicaría caer en un abismo de lo desconocido.

Para ser relevantes, hemos pasado toda una vida construyendo una identidad en torno a creencias e impresiones sensoriales. Dejarlo todo implica un cambio drástico que nadie “en su sano juicio” quiere hacer. La mayoría está convencida de “ser” su identidad, sus sentidos, sus opiniones y actitudes. Consideran que es inconcebible funcionar de otra manera, casi como dejar de lado la propia piel. No están preparados para enfrentar el desesperado y continuo rompecabezas que creen ser. Opiniones están estrechamente asociadas a juicios conforme a códigos y medidas que constituyen la fibra del significado de la vida personal. Una persona nunca está dispuesta a apartarse de su identidad sin haberse asegurado algo conveniente en su lugar. Todas las identidades funcionan en torno al concepto inflexible de ser alguien o algo.

La personalidad es eternamente una solución temporera a una inquietante sensación de incertidumbre. En el mejor de los casos, la identidad-pensamiento se embellece con una adición espiritual, que sigue rondando al yo. Para esa persona, el Yo “superior” es simplemente un yo imaginado y mejorado.

No vemos; “pensamos” que vemos. Simplemente no conocemos otra forma de ser. Sentir, ver y usar nuestros sentidos está invariablemente asociado a la evaluación mental, imágenes y más palabras. Honestamente creemos que si no somos el cerebro, entonces ciertamente somos la entidad que lo usa. Nos parece absurdo creer que los pensamientos “son pensados” por algo mayor que nuestra identidad, aunque se demuestre que es nuestro Ser Real. Cualquier cosa que caiga fuera del control de la personalidad es tema para películas de terror.

La percepción está condenada a ser contaminada por algún prejuicio … a menos que algo en nosotros cambie radicalmente y aprendamos a vivir y funcionar desde otro punto de vista muy diferente. Es por eso que para una percepción genuina, se necesita antes descubrir y definir una experiencia alternativa del yo. Se necesita otro foco/núcleo para la Conciencia.

El auténtico descubrimiento exige la disponibilidad para enfrentarse a lo inédito. “Conocer” como se concibe normalmente se refiere a la información y se basa en el vocabulario, pero “ver” y “saber” en el sentido más profundo no puede ser entendido ni comprobado. Requieren un estado de aceptación similar al amor. Ponerse de lado de sí mismo se podría equiparar a verse desde esa otra perspectiva que nos brinda la Conciencia, como pura Cualidad, en claridad y plena inteligencia, más allá de delimitaciones o juicios de valor. Como un misterio, ésta se vive a través de la sensibilidad elevada que trasciende el pensamiento.

Durante una meditación se nos enseña a salir provisionalmente del puerto seguro de la personalidad transfiriendo el enfoque del pensamiento concreto a una experiencia abstracta. En ciertas escuelas la transferencia es a la sensación, o a la sensibilidad estética o emocional. El propósito es desencadenar un estado de suspensión momentáneamente soportable que induzca a la relajación de la mente. Esto, a su vez, relaja el cuerpo. Así, la vida continúa y nuestra identidad, temporalmente aliviada, vuelve a lo mismo con mayor control y comprensión.

El entrenamiento en Alquimia Interior es diferente a través del Alineamiento Alquímico.

 

LA EXPERIENCIA DEL ALINEAMIENTO ALQUÍMICO (véase http://www.lamujerinterior.es/el-alineamiento-alquimico/)

En lugar de producir un estado de dislocación temporal o No Mente, esta alineación desencadena un estado de percepción inteligente que abraza con flexibilidad la mente concreta que evalúa el pensamiento, y a la vez abarca completamente la experiencia energética indefinida del Todo. Permite la percepción y la integración, la comprensión empática de la dinámica y los elementos básicos involucrados en la auténtica reestructuración del yo. Permite la alquimia “interior” y el surgimiento de la mujer “interior” y del hombre “interior”.

La perspectiva cambia únicamente a nivel de la Conciencia. Es siempre la expresión del “yo” con todas las facultades y memorias, solo que ahora pasan a un segundo plano.

ESP

El Alineamiento exige una visualización y una extensión del foco habitual de atención desde el punto A (el yo) hasta el punto B (el YO SOY). Esto crea un puente entre los dos y trae mayor entendimiento de los niveles del Ser.

En el primer nivel, las personas extienden su percepción hacia arriba (subjetiva), y en el caso de activar la Figura de Luz, también hacia abajo (terrenal). Permanecen en el “yo” habitual con mayores posibilidades energéticas y una mejor conexión a tierra. Muchos se quedan aquí.

                               Ejemplo         “Me siento bien, centrado, relajado.”

                                Hay esperanza y posibilidades, una percepción equilibrada y realista mayor,

                                 y una cierta neutralidad.

                                            

El siguiente paso es imposible para una personalidad inestable o rígida. Aquí, el estado A y el estado B se experimentan por separado y bajo condiciones especiales, como durante una meditación. En esta etapa B es aún un concepto inalcanzable, mas que una realidad inmediata vivida. Para alcanzarlo se requiere disponibilidad para apartarse del conjunto de respuestas sensoriales y psicológicas, y abrirse a un sentido de trascendencia en donde “Dios”, la divinidad o la perfección es posible como experiencia directa. Si se logra, la persona comienza a ver el mundo desde una posición más amplia, sin por ello ceder su perspectiva habitual. Este paso ofrece contrastes que aunque brindan un mayor alcance, de cierta manera sustenta una dualidad. Algunos permanecen aquí, feliz con el juego de las perspectivas que proporcionan un nivel más refinado de comprensión y de trato en el mundo.

                                  Ejemplo         “Se que soy amado/a y protegido/a …por ‘Dios’/el Amor.”

                                  Continua una cierta condicionalidad y separación de lo divino.

 

Un paso más en profundidad y experiencia del Alineamiento implica establecer una relación entre ambos, como a veces hacemos cuando nos conectamos y sentimos protección divina.

Aquí B se intuye no solo como la inspiración que se siente en la etapa anterior, si no como la Fuente de todo, la divinidad encapsulada en la Presencia eterna e infinita del YO SOY que está en mi. Se vive una experiencia subjetiva en donde el “YO” se concibe como núcleo de la personalidad, en el centro del corazón. Comprendemos que si colaboramos en Conciencia, ésta Luz es capaz de dirigir todas las energías que usamos en el mundo. Tal vez aún no se vive plenamente, pero el contacto es lo suficientemente fuerte para cambiar el automatismo de la personalidad y cualquier tendencia a negatividad o fatalismo. Hay una experiencia que nos va transformando, una posibilidad de independencia y autenticidad.

Esta experiencia no sólo libera una tremenda cantidad de poder que está disponible para la personalidad como alegría, sino que aumenta la creatividad.

                                      Ejemplo         “Reconozco que soy un Ser y ejerzo una influencia directa en mi mundo.”

                                      Hay un reconocimiento de la potencia del Ser que ofrece la esperanza de

                                      transformar el mundo personal.  Se va creando un flujo energético que establece

                                      un canal guía.  Sin embargo, se percibe aún una falta de confianza en la persona

                                      de lo que ella merece o es capaz.

                          

Ahora, a seguir, en lugar de extenderse hacia o alternar entre estados energéticos, el Alineamiento desarrolla la capacidad de transmitir y recibir energía.

En esta próxima etapa la persona, como A, es capaz de recibir el aporte de energía de B. Igualmente, podrá ver y comprenderse a sí misma a través de la perspectiva más amplia del Ser. Se siente validada por sí misma, capaz y digna del amor. Esta Presencia pasa a ser una realidad íntima y experimentamos su potencia.

Incorpora la Verdad como una parte de si misma y comprende como de ella depende lo que siente y los efectos de su accionar. Ve el mundo de causas y efectos claramente. Este es el comienzo de la verdadera percepción y recreación del mundo personal.

                                       Ejemplo         “Reconozco el Ser (cualidades esenciales) en mi y valoro mi personalidad

                                                                como su vehículo.”

                                       Esta persona vive la relación de si misma como Conciencia y también

                                       de si misma como personalidad, sin el conflicto.

 

Conclusión.

A veces los juicios y las justificaciones reemergen para nublar la percepción. Con una lente aún distorsionada, una persona puede intentar “arreglar” o negar ciertos aspectos de si misma. Así es como las personas se imaginan vivir entre “ángeles” o ávidamente construyen “egos espirituales”, incapaces de apartarse de sus propias etiquetas y expectativas.

El desplazamiento entre A y B accede a diferentes ritmos o frecuencias. Queda claro que A no es B. Son configuraciones de energía totalmente distintas, y sin embargo ambas son aspectos del Ser.

La persona aprende a acceder a muchas formas de energía directamente, sin la intermediación del vocabulario y de la memoria emocional, sin recorrer de manera enjuiciada a un universo de infinitas variedades y modulaciones fuera de su control. El estudiante de Alquimia Interior es instado a ponerse de lado y permitir que la vida fluya, no sólo como teoría, sino como experiencia, colaborando con fuerzas multidimensionales. Reconoce vivir un mundo multidimensional cuyo escenario es el aquí-ahora.

La comprensión “desciende” y a la vez despierta al individuo a la magnitud de la vida de manera tangible y constructiva. Percibe su cuerpo y su personalidad como son, sin perturbarse con las sombras de su propia creación y con los filtros interpretativos del pensamiento. Ve lo que es, y también la apariencia; esto incluye al mundo y a los otros. Comienza a vivir en la Conciencia y no bajo las leyes accidentales de causa y efecto. Esta persona se aparta no sólo de su identidad condicionada y arbitraria, sino de la esclavitud del lenguaje y de los demás, viviendo como Conciencia a través de un modelo reconstruido y flexible de sí mismo.

La finalidad del Alineamiento Alquímico es la fusión del estado A y del estado B. Esto viene como resultado de la sustentación de la relación percibida en el último paso. La autenticidad es un reflejo de una percepción energética equilibrada vivida en el mundo.

Ponerse de lado entonces se convierte en la manera de saber y administrar cualidades energéticas en todos los niveles. Ponerse de lado es dejar de ser importante y el centro del universo para descubrirse un instrumento consciente del universo.

 

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