CONÓCETE XVIII – LA ALQUIMIA NUESTRA DE CADA DÍA – Parte II

CONÓCETE XVIII: LA ALQUIMIA NUESTRA DE CADA DÍA – Parte II

La tabla de esmeralda 

Emerald-TabletDe todas las fórmulas y tratados alquímicos que nos han sido legados, lo más sintético, amplio, y preciso es “La tabla de esmeralda”, madre de todas las claves. Aquí se vislumbra el amplio potencial de la alquimia en profundidad, dirigiéndose al ser humano como creador, y a la Creación, como principio y fin de todas las cosas. Su color esmeralda es uno de los símbolos para el propio conocimiento o gnosis, y se refiere a la piedra filosofal de los alquimistas. Nos evoca el Grial.

Se dice que es imperecedera y resistente, inmune a la ley material de la ionización, creada a través de la transmutación química. Sobre ella está grabada la base de los misterios en el antiguo idioma atlante. Típico de las características de la alquimia divina, su vibración despierta una resonancia en la sabiduría interior del ser humano. No se “entiende”, se “sabe” por medio de un proceso de afinidad con el alma.

 La tabla de esmeralda data de unos 36,000 años AC. Con el tiempo, el grupo particular de sacerdotes que portaban la tabla emigraron al Sur de América, en donde encontraron una raza floreciente, los Mayas, quienes les recordaban mucho de la sabiduría antigua. Se dice que la tabla fue colocada debajo del altar de uno de los grandes templos del dios Sol.

 El propósito de toda enseñanza es encontrar maneras de transmitir la esencia de toda enseñanza, la dinámica de la creación. Aquí el propósito es revelar el secreto de la sustancia primordial y la transmutación. Como todo lo referente a la alquimia, requiere trascender el marco de lo meramente racional. Hay que pasar por una transmutación personal paralela que permita acceder al lenguaje del símbolo en donde vibra la Ley (del Uno). Esta ley regula el movimiento de los planetas así como del ser humano.

 Son un total de trece preceptos que hacen alusión a las fuerzas de la Creación, o sea los elementos. Dos elementos son dinámicos, el fuego y el agua, y dos son condicionantes, el aire y la tierra. También se hace referencia al sol y a la luna como símbolos que partiendo de la unicidad absoluta se distinguen como principio masculino y principio femenino (http://www.lamujerinterior.es/el-pinaculo-de-la-vida/)

La tabla de esmeralda

  1. Lo que digo no es ficticio, sino digno de crédito y cierto.

ES. Se sabe como experiencia o reverberación interior. No está sujeto a opinión o evaluación intelectual.

       II. Lo que está abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo. Actúan para cumplir los prodigios del Uno.

Se refiere al microcosmos y al macrocosmos. Todo es el reflejo del Absoluto. En nuestro mundo percibimos dualidad y separación dentro de tiempo-espacio, en expresión cíclica. El fin (muerte) nos retorna al inicio (nacimiento) demostrando que todo es Uno. Ese es el propósito de la fórmula: inspirarnos a regresar al estado de unión interno y al reconocer el poder del Uno. Es lo que llamamos la Ley del Uno.

       III. Como todas las cosas fueron creadas por la Palabra del Ser, así todas las cosas fueron creadas por adaptación a la imagen del Uno.

El Ser es el vehículo del Uno. Si consideramos el Ser como el Cristo, podremos comprender otra fórmula alquímica, el evangelio de Juan:“Al principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. … Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe.”

Podemos comprender que en el principio una unidad homogénea emitió una resonancia o vibración que culminó en la multiplicación de sus partes y lo que llamamos la Creación. Hoy sabemos que el sonido precede el colapso de la materia.

Hasta aquí hemos determinado lo que es el Uno como fuente, y la multiplicidad como reflejo del Uno. Se repite el mismo patrón de los cielos en la humanidad. El Uno se divide en dos para dar a luz el tercero, etc. 

       IV. Su padre es el Sol y su madre la Luna. El Viento lo lleva en su vientre. Su nodriza es la Tierra.

Partiendo del la unidad representada por el Sol (principio masculino de irradiación) y la Luna (principio femenino de absorción, transmutación y reflexión) se engendran los hijos.

Se asemeja a la cocción del pan. Un poco de levadura fermenta una gran cantidad de pasta y cambia toda la substancia de la pasta en fermento. Así la fórmula servirá de fermento a su propia multiplicación.

Indica los dos elementos básicos en la filosofía hermética: el fuego y el agua, y los dos que dan movimiento y forma, el aire y la tierra.  (http://www.lamujerinterior.es/sexualidad-y-sexo/ — el apéndice)

       V. Es el padre de la Perfección en el mundo entero.

 No se refiere al género masculino si no al principio o fuente que por ser inmaterial es perfección (los dos géneros en una unidad andrógina).

       VI. Su poder es fuerte si se transforma en Tierra.

 La estabilidad proviene de la tierra o de la encarnación que fortalece o estabiliza el espíritu, vinculando los “dos” mundos.

       VII. Separa la Tierra del Fuego, lo sutil de lo burdo, pero sé prudente y circunspecto cuando lo hagas.

Una vez en el plano físico, para alcanzar auto-dominio o maestría, habría que aprender el arte-ciencia de la “sublimación”. Separar implica la disolución. Lo que le da “realidad” a una forma pensamiento es el significado que le otorgamos como unidad. El momento en que separamos sus partes, se disuelve la fuerza y la implicación del significado.

Estas líneas nos guían a la esencia, o al Uno a través de una aplicación consciente y cuidadosa: al separar las identificaciones personales de la inteligencia sensible, se toma cada parte componente de forma individual para actuar sobre ella acorde a su naturaleza. O sea, lo material con método físico, lo emocional con el sentimiento, y el pensamiento con la inteligencia. Es la forma en que obtenemos claridad y dirección en la vida.

Para “transmutar”, “sublimar” o transformar, hay que distinguir entre lo físico, lo emocional y lo mental, identificar los elementos y acceder a las dimensiones en que se expresan. Reconocimiento ya implica dominio.

       VIII. Usa tu mente por completo y sube de la Tierra al Cielo, y, luego, nuevamente desciende a la Tierra y combina los poderes de lo que está arriba y lo que está abajo. Así ganarás gloria en el mundo entero, y la oscuridad saldrá de ti de una vez.

 Es “la sublimación”, la elevación de una frecuencia vibratoria a su estado más elevado. Para ello hay que acelerar nuestra frecuencia dimensional.

La mente “por completo” de refiere a la Mente Superior, la que es regida por la Inteligencia del Corazón, única herramienta capaz de abrazar el concepto y el detalle, e única capaz de descodificar e interpretar la experiencia en lenguaje terrenal. El poder superior es el de la Conciencia-Inteligencia y el poder de la Tierra es el intelecto. La oscuridad es la ignorancia.

Nos muestra el camino de conexión con la fuente (la Presencia) en un alineamiento alquímico (https://www.youtube.com/watch?v=Hq3zBEaweWo   ) que establece el circuito operativo para cualquier transformación. Accede a los “poderes” de la Conciencia dimensional superior conjuntamente con las facultades de descodificación materiales. Nos instruye en “sublimación” y “transmutación”. 

       IX. Esto tiene más virtud que la Virtud misma, porque controla todas las cosas sutiles y penetra en todas las cosas sólidas.

La encarnación nos da el poder de dominio sobre los elementos de la naturaleza física. La Inteligencia-Conciencia nos da el poder de acceder a las frecuencias de la supra-conciencia. Su combinación nos otorga la habilidad de controlar y manejar materia y substancia.

La fuerza de la Mente (Mente Superior) vincula las frecuencias de los dos planos: abstracción y detalle.

       X. Éste es el modo en que el mundo fue creado.

Vislumbramos ahora el corazón del misterio, que es el poder y la “magia” que ocurre diariamente al crear formas de pensamiento con las cuales construimos nuestra realidad. Creamos nuestro “mundo”, reproduciendo y replicando el proceso del Principio, otorgando poder a lo que nos interesa.

       XI. Éste es el origen de los prodigios que se hallan aquí .

El misterio desvelado. Es “perfecto” porque posee la naturaleza triple o tri-una compuesta de los cuatro elementos.

Es el Ser Humano, la obra maestra del Absoluto.

       XII. Esto es por lo que soy llamado Hermes Trismegisto, porque poseo las tres partes de la filosofía cósmica.

Lo triple se ha interpretado de muchas maneras. Aquí interpretamos las tres partes de la filosofía cósmica como (1) los mundos o planos superiores, (2) el mundo terrenal, y (3) la relación que vincula los dos mundos. 

El Principio, Medio, y Fin son lo mismo.

El mundo material se reduce a tres partes: mineral, vegetal y animal, y del conjunto se obtiene la verdadera ciencia o conocimiento.

       XIII. Lo que tuve que decir sobre el funcionamiento del Sol ha concluido.

 El Sol, en este caso, es el principio del Principio (la unidad) y también es el fin.

 Al entenderlo comprendemos todo. El principio y el fin, la vida y muerte, el macro y el microcosmos, toda polaridad… pasan por el mismo proceso. El Poder reside en el Uno más allá de la dualidad, no por la suma ni por sus partes. Lo que ES será. No hay nada más que decir.

Esta fórmula hermética, “Lo de abajo es como lo de arriba, y lo de arriba como lo de abajo…” ofrece la clave. Está basada en la percepción supra-consciente de que el universo está ordenado en distintos planos y niveles que se relacionan entre si. (http://www.lamujerinterior.es/category/dimensiones-de-conciencia/ ). Así, “lo de abajo” (la Tierra o el ser humano) puede conocer “lo de arriba” (la Fuente y las dimensiones superiores). En uno existe el otro y para comunicarse tienen que vibrar en una misma frecuencia de onda.

 Las implicaciones de la verdad encapsulada en estas líneas son masivas para el ser humano. Para ser feliz, libre, pleno, bello, abundante y próspero, hay que recordar-sentir que lo Somos y retomar los poderes y facultades en y dentro del Estado de Presencia. El sujeto ES su propia obra y el fin que pretende alcanzar, ya que cataliza los efectos según las vibraciones que genera en automatismo o en Conciencia.

Es la alquimia de cada día en el tono y colorido que nosotros le demos.

AlchemySymbols

 

(a ser continuado)

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